Hace más o menos un año que acudí a este foro desesperada.
Quería daros las gracias por vuestros consejos y vuestra ayuda incondicional
Lo mejor que me ha pasado hasta ahora es el haber aprendido a aceptar a Iker tal y como es.
Es un bebé especial, y tiene necesidades especiales.
Al principio me sentía muy culpable porque me veía responsable de su nerviosismo, porque pasé un embarazo muy malo con estrés, me veía responsable de que tuviese el reflejo del moro, porque le pasaba mi propia inseguridad, me culpé por no poder darle el pecho, me culpé por no poder quitarle los cólicos del lactante, me culpé y me culpé tantas veces que llegué a creer que era una madre pésima.
Gracias a vuestra ayuda, he aprendido por vosotras que una madre es lo más importante que tiene un bebé, le aporta seguridad, alimento, cobijo, cariño, consuelo y valores y principios.
Me relajé, porque me convencí que no era mala madre, sólo una madre primeriza con un regalo de bienvenida que me hizo ponerme las pilas.
Hoy Iker, estoy orgullosa de decirlo, es un bebé feliz, hay días buenos y malos, pero cada día es único, y él es único y cada bebé es único y así hay que actuar.
Ahora está en la etapa de las rabietas por todo, con mucha paciencia le abrazo, le acaricio, le beso, y cuando se le ha pasado pongo nombre a sus sentimientos, le tranquilizo y le explico el porqué no puede meter los dedos en el enchufe, o tirar el móvil al wc, y te entienden, lo vuelve a hacer, pero en el momento te entiende.
Venus nació cuando Iker tenía 1 año y 15 días. Estuve muy angustiada pensando en cómo afectaría a la rutina tan marcada, y conseguida que habíamos logrado con Iker, pero todo fué maravilloso tras 15 días, se volvió más cariñoso, paciente, comprensivo y tiene una empatía que me deja con los ojos como platos.
Mucha gente, cree que le malcrío por dejarle hacer, pero para lo que ellos es desordenar, toquetear y ensuciar, para mí es un juego de exploración y aprendizaje constante, asi que para no molestar ni ser molestada con consejos de quienes no saben, he decidido no ir de visitas.
Mi casa es a prueba de Iker, protectores para que no abra los cajones, ni el cubo de la basura, corto el gas nada más utilizarlo, barro tres veces al día para que no se meta nada en la boca...cualquier miguita que encuentre, protectores en la cama, cojines por todos lados, vamos, que me falta acolchar la casa, pero estoy muy contenta de poder dejarle a su aire, con correcciones oportunas, pero no desaprovechar nuestro tiempo a base de un no constante.
Cuando no puedo más con los dos, y veo que comienzo a agobiarme, cambio obligadamente el chip. Me pregunto a mì misma ¿te gustaría que se les quedase grabado este momento en que tienes cara de haberte comido un limón ? noooo, quiero darles todo, y por muy cansada que esté, por muy mal que me haya ido el día, me obligo a tirarme al suelo y a perseguirle por toda la casa, y así al final del día, me siento una mamá que está aprendiendo, que día a día va mejorando y que me queda mucho por aprender, y me propongo para el día siguiente, disfrutar aún más de él.
Y él lo nota día a día, cada vez estamos más unidos, cada día nos queremos más y mejor.
La niña, que tiene tres meses se llama Venus. Ella no es un bbad, es una bebecita tranquila y sonriente, que adora a su hermano el torbellino, no se despierta aunque grite o le dé por aporrear cosas, me hubiese gustado tenerla a ella antes, para irme acostumbrando, pero la vida nunca es así de facil, y al fin y al cabo ¿para qué va a serlo ? son unos niños diferentes, y nosotras unas madres diferentes.
Incluso cuando la niña salió del hospital, que estuvo 12 días ingresada por "irritabilidad" y vieron que tenía intolerancia a la proteína de vaca, la mandaron una leche especial y dejó de llorar tanto, dejó de sentir dolor, os juro que había veces que la veía muy "apachurrá" en comparación con Iker, y me daban ganas de cogerla aunque estuviese tranquila sólo para que me transmitiese un poco de paz.
Pero todo esto no lo hubiese logrado sin vosotras
Gracias por este año
Bss